Estos días nublados y lluviosos en pensamiento me llevan para atraz a mis años de juventud, batallas interminables. Cuando yo me decía, al mal tiempo buena cara. Le arrimaba los alimentos a mi abuela. Y temprano me salía agarrar el bus para la escuela o a buscar trabajo, como el pueblo de Alamo, Texas es un pueblo chico, todo mundo me conocía yo me paraba a esperar el bus. Pero como todos nos conocíamos la gente se paraba y me ofrecía rait y ya me ahorraba yo lo del bus.             
              Llegando al centro me iba de puerta en puerta a pedir trabajo y recuerdo que entre más me decían que no había empleo, parecía que me daban cuerda, agarraba mas corriente. No sé qué era la fuerza que me motivaba para seguir con más ánimo tal parecía que el decirme que “no”, me daba más energía para yo seguir en mi propósito de hallar trabajo.             
              Recuerdo que algunas veces pasaban los troques cargados de frutas, repollos, toronjas, zanahorias, etc. y yo les gritaba, y las personas que iban en el troque nos aventaban de lo que llevaran. Yo acostumbraba un morral de hilo con orejas, y aún los días que no conseguía trabajo llevaba fruta o vegetables eso siempre era una costumbre, donde los pueblos estaban rodeados de frutas y vegetables. Mis vecinos no se si de costumbre o por saber que nosotros no recibíamos ninguna ayuda. Solo lo que mis abuelos y yo mantuviéramos y cuando yo estaba pasando por esas etapas de mi vida, yo nunca me sentía abandonada. Mis vecinos siempre me echaron la mano, sin que yo les pidiera. Tal vez mi vecindad me veía como la huérfana del barrio.             
              Otra cosa que me recuerdo es que yo nunca lloré, a lo mejor no tuve tiempo ni de pensar en la seria situación que me encontraba siempre y yo decía…pues dicen que a nadie le falta Dios, y yo lo veía día con día en mi vida trabajando, estudiando y cuidando mis abuelos.             
              En el tiempo de navidad es para la gente que tiene dinero para comprar regalos, pero yo…. ni dinero, ni gente. Nunca me acuerdo haber derramado ni una lágrima por esa razón. Pero siempre me dije…mis hijos no van a tener las navidades que yo tuve, y siempre Baltazar y yo les hicimos a nuestra familia la mejor navidad, árbol, regalos y cena. Por lo que yo personalmente, ni modo que hechara menos, nunca lo tuve.             
              Ahora me asombro de todo lo que pase sin darme cuenta, y pienso como hechar menos lo que nunca tuviste. Probable alguien que lea esto ha de pensar, que no es cierto pero todavía hay unas personas que se han de acordar de Maria Elena (la húngara) siempre vendiendo cosas.   
Maria Elena Leal Salazar is a mother, grandmother and great grandmother in her 80s and loves to write. She was an elementary teacher for over 25 years in Brownsville, Texas. She loves creating arts and crafts and gardening but her first love has always been writing! She was married to Baltazar Salazar for 59 years. She has 5 children: Melba Lucio, Baltazar Salazar, Elizabeth Vera, Sandra Jamar and Marta Paniagua.
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